La planificación tradicional no siempre funciona para todas las mentes. Las personas neurodivergentes pueden necesitar sistemas más flexibles, visuales o adaptados a su energía. No se trata de ser más productiva, sino de encontrar formas de organizarte que respeten tu ritmo, tus intereses y tu forma de pensar. La clave está en experimentar hasta dar con lo que realmente funciona para ti.


